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Durabilidad
Años
de experiencia en el uso del acero galvanizado en caliente
en todo el mundo, han permitido establecer con exactitud la
duración de la protección que proporciona el
recubrimiento en cuestión a los productos de acero.
La duración de la protección que proporcionan
los recubrimientos galvanizados, en un ambiente determinado,
es directamente proporcional al espesor de los mismos. Esta
duración puede estimarse tomando como guía los
valores medios de pérdidas anuales de masa o de espesor
que experimentan estos recubriminetos y que se recogen en
la norma internacional ISO 9223 para determinados ambientes
típicos.
Libre de Mantenimiento
La elevada duración de la protección que proporcionan
los recubrimientos galvanizados, que supera frecuentemente
la vida en servicio prevista para las instalaciones, hacen
innecesario, en la mayoría de los casos, el mantenimiento
de las construcciones de acero galvanizado.
No obstante, si en alguna ocasión fuera preciso prolongar
más la duración de la protección de un
recubrimiento galvanizado, esto puede ralizarse fácilmente
y a bajo coste, ya que estos recubrimientos pueden reacondicionarse
sin necesidad de costosos tratamientos de preparación
superficial.
Bajo Costo
Costo inicial de la galvanización que, en muchas aplicaciones,
es inferior al de otros posibles recubrimientos alternativos,
se pone claramente de manifiesto cuando se toma en cuenta
la elevada duración de los recubrimientos galvanizados,
dando como resultado que este procedimiento sea el más
económico de todos los conocidos para la protección
a largo plazo de las construcciones metálicas fabricadas
con acero.
Diversidad de aplicaciones
La galvanización en caliente es un procedimiento de
gran versatilidad de aplicación. Sirve tanto para la
protección de productos siderúrgicos tales como
la banda, el alambre o los tubos, como para la protección
de toda clase de piezas o artículos de acero.
Por otra parte, los recubrimientos galvanizados poseen una
gran versatilidad de utilización, ya que protegen el
acero tanto de la corrosión atmosférica como
de la provocada por las aguas o el terreno.
Proteccion Total
Debido a la forma de obtención de los recubrimientos
galvanizados, que consiste en la inmersión de las piezas
a proteger en un baño de cinc fundido, la totalidad
de la superfice de las mismas queda recubierta tanto interior
como exteiormente. Igualmente ocurre con las rendijas estrechas,
los rincones y las partes ocultas de las piezas, que no quedan
bien protegidas por otros tipos de recubrimientos.
Tenacidad del Recubrimiento
El proceso de la galvanización en caliente produce
un recubrimiento de cinc que está unido metalúrgicamente
al acero de base a través de una serie de capas de
aleaciones cinc-hierro.
No existe ningún otro recubrimiento que posea esta
característica, que es la que confiere al acero galvanizado
su elevada resistencia a los golpes y a la abrasión,
que es de gran importancia para evitar el deterioro del recubrimiento
durante el manejo, transporte, almacenamiento y montaje del
material galvanizado.
Triple protección
Los recubrimientos galvanizados protegen al acero de tres
maneras distintas:
- Porque constituyen una barrera que se corroe a una velocidad
10 a 30 veces inferior a la del acero.
- Porque proporcionan protección catódica a
las pequeñas zonas que puedan quedar desnudas (bordes
de cortes o taladros, arañazos, etc.)
- Porque aunque las zonas desnudas sean de mayor extensión,
la acción de sacrificio del recubrimiento impide que
en los bordes de estas zonas se forme óxido de hierro,
que es el causante del fallo por levantamiento de las pinturas.
Confiabilidad
La galvanización en caliente es un proceso sencillo
y perfectamente controlado, que permite obtener recubrimientos
de cinc de calidad y espesor regulados sobre prácticamente
cualquier artículo o pieza de hierro o acero.
Los recubrimientos galvanizados en caliente son uno de los
pocos sistemas de protección del acero que están
perfectamente especificados por las normas nacionales e internacionales.
Facil para soldar
Los diferentes elementos que constituyen una construcción
galvanizada pueden unirse fácilmente mediante los mismos
procedimientos de soldadura que se utilizan normalmente para
el acero en negro, como la soldadura eléctrica por
arco (manual o automática), la soldadura por resistencia,
la soldadura por inducción, etc. La única precaución
a tener en cuenta es adecuar la técnica operatoria
y los parámetros de soldeo a las condiciones particulares
del material galvanizado. Las zonas del recubrimiento quemadas
por efecto del calor de la soldadura se pueden restaurar fácilmente
mediante metalización con cinc o pintura rica en cinc.
Facil para pintar
Los diferentes elementos que constituyen una construcción
galvanizada pueden unirse fácilmente mediante los mismos
procedimientos de soldadura que se utilizan normalmente para
el acero en negro, como la soldadura eléctrica por
arco (manual o automática), la soldadura por resistencia,
la soldadura por inducción, etc. La única precaución
a tener en cuenta es adecuar la técnica operatoria
y los parámetros de soldeo a las condiciones particulares
del material galvanizado. Las zonas del recubrimiento quemadas
por efecto del calor de la soldadura se pueden restaurar fácilmente
mediante metalización con cinc o pintura rica en cinc.
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