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Galvanizado por
Inmersión en Caliente

La industria del galvanizado por inmersión en caliente es una industria técnicamente avanzada, que se dedica a la protección contra la corrosión de toda clase de piezas de hierro y acero mediante inmersión de los mismos en un crisol con zinc fundido.

Los recubrimientos obtenidos de esta manera proporcionan una protección eficaz y duradera a las piezas que usted fabrica, maneja o utiliza. Estos recubrimientos poseen también una adherencia muy superior a la de las pinturas, porque se alean con el acero base.

La protección proporcionada por los recubrimientos galvanizados depende de las propiedades del zinc. Cada año la industria mundial del zinc produce unos 7 millones de toneladas de este metal.
La mitad de esta cantidad se destina a la protección del acero frente a la corrosión.

En Europa se destinan unas 400.000 toneladas de zinc para la protección de piezas y construcciones diversas de acero mediante el procedimiento de la galvanización general y otras 400.000 toneladas para la protección de la chapa de acero en instalaciones de galvanización en continuo. Esta chapa se utiliza para fabricar artículos en grandes series, como es el caso de la industria del automóvil. El resto del zinc se utiliza para la galvanización de alambres y tubos y en la fabricación de latones, piezas de fundición a presión y en la industria química.

Fabricar zinc no es una tarea fácil. En primer lugar hay que encontrar sus yacimientos, para lo cual las compañías mineras realizan actividades de prospección en todo el mundo. La mayoría de los concentrados de zinc que se consumen en Europa provienen de Canadá, Australia y de América del Sur. La mayoría de las plantas de producción de zinc están situadas en lugares donde hay suficiente energía eléctrica.
La producción de zinc requiere una fuerte inversión en capital y una alta calificación tecnológica, por lo que las compañías productoras del zinc son normalmente corporaciones de gran tamaño que, en muchos casos, operan a escala mundial. Por ello, los productores de zinc son también unos suministradores de calidad de probada fiabilidad.

Finalmente, la calidad es obligatoria en la producción de zinc. El zinc se obtiene en una forma excepcionalmente pura y la composición del zinc que venden los productores está sujeta a unas normas muy estrictas. Por ello, e independientemente de quien realice la galvanización, los recubrimientos de zinc que se apliquen sobre sus piezas serán siempre de zinc de alta calidad.
Pero la galvanización contribuye también de otro modo a la economía. La corrosión es el peor enemigo del acero. El acero que no está protegido se oxida fácilmente y es imposible restaurarlo una vez que ha sido atacado por la corrosión, por lo que se hace necesario realizar un gasto para sustituir la pieza o la estructura afectada. La corrosión tiene además otros efectos económicos indeseables, como pueden ser los derivados de la interrupción temporal de los procesos productivos de algunas instalaciones, o los costes de los tratamientos necesarios para contrarrestar los efectos de la corrosión en estructuras que ya están instaladas.

El acero desprotegido tiene un promedio de vida de tan solo dos años, antes de que queden afectadas su funcionalidad o su integridad estructural. En cambio, los recubrimientos galvanizados obtenidos en las instalaciones de galvanización general duran como mínimo diez años sin necesidad de mantenimiento alguno, incluso en las peores condiciones atmosféricas. En muchas partes de Europa pueden esperarse duraciones de más de 50 años. Además, la economía de la galvanización no se reduce al coste mismo del procedimiento. Los otros sistemas de protección necesitan un mantenimiento regular, que puede resultar muy costoso en el caso de que las estructuras a mantener sean de difícil acceso y haya que instalar plataformas o andamiajes. El gran beneficio que aporta la galvanización, tanto a los propietarios de las instalaciones como a los usuarios de las mismas, es que pueden confiar en esta protección durante muchos años.

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Fecha de la Última Actualización 20/12/2010